Por eso es que tengo marcas increíbles tan difíciles de creer.
Nunca necesité de las competiciones oficiales para acreditar nada.
Eso se lo dejo a los pijos de buena familia que tienen comprado el cotarro.
Experimentar es lo que debería hacer el Málaga Costa en la visita del Haukar al pabellón nuevo.
Las jugadoras nuevas siguen sin liberarse del compromiso de no fallar, de agradar.
Yo les digo que si quieren cumplir, tienen que soltarse, dejarse llevar por el balonmano.
Seguir los movimientos con pasitos cortos veloces y no con zancadas de patas desesperadas.
Nunca hay que correr con los pies por delante sino como los caballos.
La rodilla sube pero los pies caen recogidos, no hay que echarlos adelante de forma forzada.
Para corregir las zancadas no hay nada mejor que las técnicas de carrera.
Elevando las rodillas con el tronco dejándote ir hacia adelante, ¡volarás!.
El Haukar es el perfecto esparring para experimentar balonmano femenino.
Sería muy de agradecer para las islandesas correr por la cancha a velocidades experimentales.
Ataques y defensas de ir y venir sin tregua y sin recambios.
Que las jugadoras corran hasta que pillen una buena pájara.
- "¡Agüitaaaaa, dadmeeee agüitaaaaa!".
Pobre jugadora prácticamente asfixiada que Suso Gallardo no le ha dado relevo.
Como entrenamiento, plantearía dejar correr a las jugadoras nuevas toda la primera parte por completo, sin relevarse unas con otras.
Las asfixien las islandesas con sus relevos es el mejor entrenamiento.
Y en la segunda parte hacer lo mismo con las jugadoras veteranas. ¡Ni un solo relevo!.
El Haukar se prestará a ello.
¿O habéis visto alguna vez que llame a otro corredor para que termine mi entrenamiento?.🤣
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