En el Málaga Costa hablan de cambiar el chip para afrontar los diferentes torneos.
Se viene encima el Orbe Porriño para llevarse los puntos del Málaga Costa.
Isma Martínez lo tiene claro.
El chip del Málaga Costa tiene que fallar, sobre todo a la hora del partido.
Quien no tenga claro lo de competir, le llevará a la derrota en todos los torneos.
Hace bastante tiempo dije que las panteras negras necesitaban un salto de calidad en sus planes de entrenamiento.
¡Es muy fácil para quien sabe pero en el Málaga Costa llevan varias temporadas sin comerse un churro con chocolate!.
No basta con tocar lo más valioso para obtener resultados brillantes.
Siempre muestran cosas muy diferentes que van del renqueo al bloqueo y viceversa.
O sea que no saben por qué triunfaron hace varias temporadas.
Cuando las derrotas llegan, consumen a un equipo ganador.
Los egos abiertos se transforman en egos más cerrados.
Seguro que los fantasmas del club acabarán por llamar.
Una temporada más en el dique seco acabará con muchas credenciales.
No les sirvió de nada contratar jugadoras estériles para fardar de opulencia.
Los políticos siguen en los alrededores pero no saben cómo hacer funcionar el chip.
El Málaga Costa sigue compitiendo en el mismo huerto.
Ni siquiera confía en llevarse a sus vitrinas algunos de los trofeos del pasado.
Se están acumulando en la cabeza de la liga los equipos que ahora mismo tienen más fuerzas que el Málaga.
En otro momento diría que es la trampa perfecta para ir recogiendo cadáveres.
Ir vaciándose para ocupar primeros puestos de la clasificación no tiene sentido.
Incluso el Bera Bera ha levantado el pie del acelerador.
El Málaga Costa ha tenido mucho tiempo para entrenarse.
Si ha llegado solo al límite del 85% de su capacidad, cuando lleguen los verdaderos competidores, perderán.
¡No será porque yo no lo haya avisado!. 😀